sábado, mayo 13, 2006

El caso Bono

La Audiencia de Madrid ha condenado a entre tres y cinco años de prisión a tres policías por los delitos de detención ilegal, falsedad de documento público y coacciones en el arresto de los dos afiliados del PP, en la manifestación de la asociación de víctimas del terrorismo.

Delito: Ser afiliados del partido popular, asistir a una manifestación y coincidir cerca del ex ministro de defensa, a la sazón José Bono, y poco más, y se concatenan una serie de acontecimientos, como afirma la sentencia: detención ilegal (entendiendo como tal la elección de los supuestos agresores entre los que rodeaban al ex ministro), para ello falsedad documental con la destrucción modal del documento original y su posterior manipulación y coacción a los afiliados del PP llevando todo esto a la detención ilegal.

Mi asombro viene por las siguientes afirmaciones de miembros del gobierno, tales como la viceprincesa, digo vicepresidenta Fernández de la Vega de que se va a recurrir esa sentencia; Coño!, digo yo que esa responsabilidad cae del lado del Fiscal General del Estado y no de la vicepresidente, no estará ésta politizando este asunto. Y segundo el actual ministro de defensa, que en su anterior cargo era nada más y nada menos que el Ministro de Interior responsable último de la actuación policial, y éste al conocer la sentencia, afirma, que el PP miente y que eso es lo que se desprende de la sentencia; Coño!, digo yo que justamente lo que la sentencia afirma es lo que se suponía desde la calle Génova, pero claro como son pocos los que se leen el periódico y son mayoría los que se quedan con los titulares, batalla ganada….

El PP miente; o no….

Sindicatos, la violenta turba asocial

Retomo este blog, que en un principio lo dejé de lado al comprobar el frío invernal helaba la sangre a la sociedad que no reaccionaba ante las estropicios y tropelías de aquellos que nos gobiernan.

Entrando en harina voy a hablar de los sindicatos, aquellos que pidiendo un trabajo digno se ven legitimados a utilizar la violencia, cortar calles, alterar la vida de los ciudadanos, amedrentar a sus compañeros que sí que quieren trabajar, provocar destrozos, disturbios, y violentar la vida de cientos de miles de sus vecinos.

Bien, ya han conseguido sus objetivos, Enhorabuena!, han conseguido miles de euros de destrozos que se podían haber dedicado a pagar sus propósitos, han hecho perder miles de euros a los empresarios que se juegan su propio dinero para pagar sus salarios, han molestado y perturbado la vida a aquellas personas que optaron por seguir con sus vidas y no acatar sus siniestras posiciones y han dejado un reguero de heridos y una mala imagen para la ciudad.

Después de protagonizar al principio de esta semana la jornada más agresiva producida por el órdago a la policía al encarar estos piquetes violentos la estación de tren para paralizarla y atacar a la policía, quién pasivamente esperaba su encuentro; después de este gesto cabrón, otro gesto aún peor, aquel de sus dirigentes que por la tarde antes de su encuentro con la inspección de trabajo dicen que no se encuentran con fuerzas dado que están afectados por la violenta actuación policial de la mañana al reprimir una manifestación de trabajadores.

En fin, ver para creer, aún estoy viendo la televisión en espera de ver a alguno de los representantes de la Xunta de Galicia, y/o el Gobierno reprochando la actuación de estos desalmados. No se cuanto tiempo podré aguantar viendo hacia el televisor, esperando que aparezcan estos dirigentes para pedir disculpas hacia los ciudadanos por no dar la protección y seguridad ante estos actos.

Post Scritum. A modo de anécdota comentar la protagonizada por un vendedor de la ONCE de la zona centro de Vigo, quién el primer día de esta huelga, a las 13:45 se afanaba por buscar un bar en las cercanías del edificio de la Xunta en la plaza de la Estrella, en el que quedase alguna caña o cerveza. Parece ser que la los trabajadores huelguistas habían acabado con todas las existencias.